El impacto que han traído las redes sociales tanto para la vida personal como para las empresas va más allá de lo que nadie imaginó. La facilidad de contacto, el alcance global y la oportunidad de crecimiento son sólo algunos de los beneficios que han traído.

Teniendo esto en mente, podemos dimensionar el gran potencial que podríamos alcanzar dentro de nuestra empresa si agregáramos el uso de una red social. Hablamos de romper barreras geográficas, unificar más a los empleados, lograr niveles de productividad y promover el cumplimiento de los objetivos en común.

Pero, ¿cómo nos convertimos en una empresa social?, ¿por dónde comenzamos?

  1. Defina su visión: ¿Qué le gustaría lograr con la red social?, ¿qué cree que pueda hacer? Hable con sus colegas, platique con gente externa a su empresa. Conozca el potencial, y defina a dónde quiere llegar con su red social.
  2. Establezca áreas de valor: Elija al menos dos áreas que usted considere podrían mejorar en su empresa con el uso de una red social. Existen 4 principales que se han identificado hoy en día:
    1. Colaboración en equipo: Mejore el alineamiento de los equipos, y permite la sinergia con quienes se encuentren en distancia.
    2. Compromiso del personal: Aumente el compromiso del personal a través de una comunicación directa, mejore la manera en que se incorporan y reconozca a los que sobresalen para alentar al resto.
    3. Organización conectada: Saque mayor provecho a sus portales de las intranet que ya maneja, agregando un elemento social y así, aumente la participación en conjunto.
    4. Agilidad empresarial: Permita que sus empleados estén actualizados, informados e innoven al momento, adaptándose más pronto a los cambios y creando una cultura empresarial más unificada.
  3. Alcance al éxito: Una vez que tenga idea de cuál es el objetivo, es importante hacer dos cosas:
    1. Priorizar, de manera que conozca la madurez de su red y la dificultad de cada proyecto. Recuerde que a medida que su red social crezca y vaya alcanzando objetivos de corto plazo, el nivel de dificultad irá aumentando.
    2. Medir, es decir, analizar el impacto que ha tenido la red social. Dos de las maneras más comunes de medir el éxito es la adopción y participación. Pregunte a sus colegas y equipos qué tal les ha funcionado.
  4. Evalué, mejore y repita:  Es importante tener en mente que nunca se termina de evolucionar y crecer. Su red social lo hará con usted. Cada nuevo proyecto ofrecerá un mayor desafío con nuevas oportunidades, proyectando una nueva visión social para su empresa.

Sin duda alguna, una red empresarial llevará a otro nivel a su organización, redefinirá la manera de trabajar los empleados, promoverá una mayor colaboración y le dejará alcanzar nuevos niveles de éxito.

4 pasos para la adopción para una red social empresarial

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